Tercer año y su Iom Jesed

Los chicos de ambas divisiones de Tercer año estudiaron sobre el cumplimiento de los preceptos, de las mitzvot en el judaísmo, en el marco de la materia Formación Religiosa y Bíblica a cargo de la morá Valeria Guelbert. Se enfocaron en cuatro mitzvot: la tzedaká, visitar a los enfermos, el respeto a los ancianos y el amor al prójimo.




Divididos en grupos estudiaron desde la teoría, pero, además, dedicaron un día de cumplimiento de mitzvot (iom jesed). Para ello, se reunieron con la Sra. Alejandra que dirige el comedor “La Canchita” y los chicos pudieron conocer la realidad de esta organización.


El grupo inició una campaña para recolectar alimentos no perecederos, ropa y juguetes. La entrada del festival Hazemer, que era un alimento no perecedero, fue para esa campaña. El día de Iom Jesed se realizó la entrega de los productos recolectados a Alejandra.

También fueron a visitar el geriátrico Jai, un día le tocó a la división A y otro día la B. Llevaron un bingo y juego de cartas y karaoke. Fue una visita divertida y conmovedora. Además, visitaron dos instituciones: Apadim y la Fundación Manos Creadoras. En ambos lugares, la intención fue interactuar con los adultos mayores en el marco del cumplimiento de la mitzvá amarás a tu prójimo como a tí mismo Por último, visitaron el Hospital de Niños y fueron recibidos por los voluntarios del hospital. Al respecto, la morá señaló: “Los chicos entregaron globos y leyeron cuentos, lápices para dibujar, materiales para hacer talleres. Pudieron entrar a las habitaciones y se dieron cuenta que con un rato de nuestro tiempo podían hacer algo para los demás”.


La idea que perseguimos con estas actividades es que los estudiantes entiendan la idea de prójimo en un sentido amplio, y todo aquel que es un prójimo merece que lo conozcamos y que podamos interactuar. La morá dijo: “Fue muy enriquecedor porque se pusieron a cantar, a bailar, a jugar. Rompió barreras importantes de preconceptos, porque los chicos no conocían cómo era la relación con otros”.


La salida fue evaluada como una instancia muy positiva y los estudiantes pidieron más actividades de este tipo. “La idea es dar un puntapié inicial para que luego los estudiantes elijan dónde y con quien dar las mitzvot”, concluyó Valeria.