La sala de Uno en acción

En la kitá de Uno “A” estamos trabajando en una secuencia para estimular el desarrollo del juego simbólico. Recreamos y dramatizamos situaciones cotidianas conocidas por los niños, haciendo “como si” diéramos de comer a los bebés, cocináramos, durmiéramos, en un rincón que representa una casita familiar. Esta secuencia se va complejizando al sumarle un espacio de supermercado, disfraces y también invitando a niños de las kitot de 2 que son un poquito más grandes, para compartir el juego y que ellos nos muestren nuevas formas de jugar en estos rincones.



Con esta propuesta, las morot buscan, en una primera instancia, favorecer el desarrollo de juegos de imitación, para posteriormente ofrecer situaciones disparadoras del juego simbólico que impliquen aportes de la propia imaginación de los niños, como asumir diferentes roles y comenzar a compartir situaciones de juego más complejas con sus compañeritos. Este tipo de juegos permite a los niños revivir diversas situaciones por el simple placer de repetirlas, asumir roles donde puedan tener el control sobre lo que sucede, expresar o manifestar diferentes sensaciones y emociones, comprender la realidad que los rodea, ampliar y estimular su lenguaje verbal y no verbal, internalizar normas que permiten la integración social e incorporar hábitos cotidianos de alimentación y cuidado.