Jodesh Elul: suenan vientos de cambio

Desde el inicio del mes de Elul, el último del calendario hebreo, se escucha cada mañana en nuestra escuela el sonido único del shofar. Es el despertador del alma, como a algunos nos gusta llamarlo.

Durante la formación e izamiento de las banderas, nuestros alumnos tienen la oportunidad de aprender a tocarlo y practicar sus tres combinaciones de sonido: tekiá, shebarim y truá.



Pero los protagonistas no son sólo quienes se animan al instrumento. Todos los que tenemos el privilegio de estar allí presentes formamos parte. Sabemos que la Mitzvá a cumplir es "escuchar" y no "tocar".


Cerrar los ojos y dejar que los oídos se abran, al igual que nuestro corazón. Lo hacemos para dar lugar a la reflexión y al balance acerca de nuestras acciones durante el año que se está terminando.

Por su parte, los alumnos del ciclo superior del primario, congregados en nuestro "Templito", participan una vez a la semana de la ceremonia de Slijot (plural de slijá, en hebreo= perdón).


Allí se leen y se cantan plegarias, también características de este mes tan especial que nos invita a arrepentirnos, pedir disculpas y disponernos a aprender cada día algo nuevo. Nos estamos acercando a Rosh Hashaná.