Sexto y una experiencia única en Moisés Ville

En un relato lleno de emoción, el moré Guily, Vicedirector y Director del área judaica cronicó la importante experiencia que vivieron los alumnos de 6to año en su viaje a la localidad de Moisés Ville, provincia de Santa Fe.


“Arrancamos con una actividad nocturna el jueves por la noche, en honor a la festividad de Lag Ba'Omer. Hicimos una gran medurá (fogata) en el club Macabi Noar, y desde el primer momento comenzaron a destacarse dones y habilidades de los estudiantes. Varios tomaron la iniciativa de hacer huevos campamentiles, sacando a relucir sus cualidades de madrijim. La alegría y el espíritu de grupo se instalaron desde un primer momento.


Luego pasamos al Moadón, espacio joven del grupo, donde se improvisó una guitarreada y juegos de mesa, que culminó con una actividad de reflexión y tefilá a cargo del rabino Gabriel Pristzker. Partimos la madrugada del viernes, a las 2.30. A las 7.30 arribamos a la localidad de Palacios, donde permanece la estación de tren que vio llegar al primer grupo de inmigrantes judíos organizado, allá por 1889. Vimos ahí el amanecer y seguimos los pasos de los inmigrantes hacia Moisés Ville, para desayunar estilo pic nic en la plaza central del pueblo.


Seguimos con actividades recreativas y colaborativas en el Bosque de Eucaliptus. Y luego arrancamos la visita guiada en la Sinagoga Baron Hirsch. Luego llegó el almuerzo y seguimos con la visita al primer cementerio judío de la República Argentina, creado en 1891. Terminamos el día participando del Kabalat Shabat con gente de la comunidad judía local, quienes nos recibieron muy cálidamente. El sábado a la mañana visitamos el Museo Histórico Comunal y de la Colonización Judía "Rabino Aarón Goldman", siguiendo luego con la visita al Salón Teatro "Kadima". Para el almuerzo hubo locro vegetariano, por el 25 de mayo y a la tarde conocimos la escuela hebrea Iahadut y la Sinagoga "Brener", declarada Monumento Histórico Nacional. A la noche, realizamos la ceremonia de Havdalá que marca la transición entre la sacralidad del Shabat y el día de semana.


A la mañana siguiente pudimos escuchar de primera mano vivencias e historias de un auténtico gaucho judío, Don Arminio Seiferheld y su esposa Mirta (los padres del moré Guily).


El broche de oro fue una harkadá (rondas de danzas israelíes) en plena Plaza San Martín y almuerzo compartido sobre el césped moisesvillense. Regresamos la tarde del domingo.


La alegría y el compromiso que se vio entre los chicos y con los docentes; la conexión que mostraron con las raíces nacionales y comunitarias, junto a las vivencias en el pueblo, nos ratifica que estas actividades tienen un alto valor educativo y un alto impacto en la vida de los grupos. Son de esas cosas que no se van a olvidar y vamos a seguir apostando a ello, dijo el moré, que además destacó el comportamiento del grupo. Mostraron un gran respeto por las guías locales y hubo gran colaboración entre ellos y en cada tarea colectiva que se presentó”, concluyó Guily.