De dónde viene lo que comemos

Con ese enfoque, se realizó una visita a las huertas que sostiene la facultad de Ciencias Exactas. “Fue un primer acercamiento de los chicos a este proyecto, para conocer de dónde vienen las frutas y las verduras que luego ingerimos en las comidas”, definió la directora.


Los niños pasaron por las plantaciones de distintos tipos de verdura y las morot hicieron hincapié en enseñar las características de los especialistas que trabajan allí, qué herramientas usan para armar las huertas y en identificar de qué manera se produce el crecimiento de las plantas. “A veces no se conoce que parten de las semillas, luego crecen y se desarrollan a partir del cuidado del hombre. Los niños pudieron diferenciar aquellas plantas que nacen debajo de la tierra, las que se desarrollan al ras y las que crecen como fruto de un arbusto o árbol”.

Los pequeños pudieron reconocer rasgos distintivos de la lechuga, el tomate, el ajo, el calabacín y otros hortícolas. El proyecto va a continuar con el armado de almácigos que servirán para cosechar verduras para actividades áulicas.