Un seder a la medida de todos y cada uno

Como cada año en la escuela primaria, el lunes 15/4 invitamos a las familias a compartir todo lo aprendido hasta ahora sobre Jag HaPesaj, sin dudas uno de las festividades más entrañables y significativas para nuestros niños. En esta oportunidad optamos por una novedosa propuesta y a medida de todas las edades.



Los más pequeños (de primero a tercer grado) realizaron un viaje al pasado en una “Máquina del tiempo”, 3700 años para atrás en seis estaciones. Cada parada invitaba a aprender jugando: de la mano de un pasuk (versículo) de la Torá repasaron una parte importante de la historia del éxodo de Egipto y cumplieron con alguna consigna divertida: buscar a Moshé que se escondía entre los arbustos, encontrar las diferencias entre el Faraón de Iosef y el de Moisés, saltear obstáculos para que se abrieran las aguas del Mar Rojo y depositar la canasta de Moshé bebé en las aguas del Nilo. Al finalizar el recorrido, el gran premio: la libertad plasmada en una foto grupal y un brindis en la kitá.



Los alumnos del segundo ciclo y sus morot prepararon un Seder con todas las letras, los 15 pasos a seguir, la lectura de la Hagadá, las brajot, las canciones y algún relato sobre el sentido de ser libres y el profundo mensaje de Pesaj: habernos convertido en el pueblo que hoy, luego de tres milenios, continuamos siendo. Un pueblo que honra su historia y mira siempre al futuro, cumpliendo los dichos de la Hagadá: “En cada generación todo judío debe verse a sí mismo como si él hubiera salido de Egipto”. ¡Jag Sameaj!