Alumnos de sexto año de la secundaria participaron en una acción voluntaria ejemplar

Desde hace muchos años, nuestra comunidad patrocina al Comedor “La Botellita”, una O.N.G. de la ciudad de Córdoba que atiende las necesidades básicas de casi 800 niños de entre 0 y 10 años de edad. El pasado 16 de Septiembre de 2018, los voluntarios de nuestra comunidad Damián Strusberg y Aldo Chami, acompañados por el Rabino Marcelo Polakoff, realizaron una recorrida por varios asentamientos a los cuales colaboramos brindando alimentos y ropa.



Allí, pudieron constatar las penurias y carencias que a diario sufren los habitantes de dichos sectores. En este marco, el Centro Unión Israelita se propuso un aporte específico consistente en brindar un control pediátrico general a cargo de reconocidos médicos pediatras de nuestra comunidad, con la asistencia inestimable de alumnos del actual sexto año de nuestra secundaria.

Para llevar a cabo esta importante actividad se llevaron a cabo varios encuentros en Villa Mutual La Chacra y en Villa El Chaparral.


Los profesionales de nuestra comunidad participantes fueron: Dra. Carola Arazi, Dr. Alberto Chicurel, Dr. Samuel (Lito) Danon, Dr. Héctor Finquelstein, Dra. Florencia Grinblat, Dr. Norberto Guelbert, Dr. Enrique Orschanski y Dr. Mario Polacov. Ellos, con gran destreza profesional y mucho afecto, atendieron y realizaron las fichas médicas de los niños, contando con la inestimable colaboración de nuestros alumnos del secundario: Appelbaum, Benjamín; Arias, Paula; Azulay, Ariel; Barcunsky, Dafne, Barinboim,Uriel, Binia, Gastón; Festa, Diego; Jusid, Zoe; Litvak, Melani, Rosenek, Federica y Schmira, Ilan.


Leamos algunos de los testimonios de nuestros alumnos, conmovidos por las vivencias que experimentaron.


Ariel: “muy importante, muy buena, nos abrió mucho a una realidad que la teníamos a la vez lejos pero cerca”.


Diego: “nos abrió la cabeza, los niños que no tenían la posibilidad pudieron ser atendidos”.


Federica: “una experiencia inolvidable, nos acercamos a una muy dura realidad”.


Uriel: “será muy importante hacer el seguimiento médico de estos chicos”.


Zoe: “me dio felicidad la oportunidad de hacer este trabajo muy movilizador”.


Dafne: “me di cuenta que en mi casa me esperan con condiciones que estos nenes no tienen”.


Ilán: “se hizo algo muy útil para la gente y los niños y fue una gran experiencia para nosotros”.


Felicitamos a nuestros estudiantes, a los médicos participantes, organizadores y a nuestro rabino quienes dieron cuenta que la palabra Tzedaká no es un término vacío, sino por el contrario es acción que promueve la verdadera justicia y solidaridad entre los seres humanos.