Quinto grado viajó por Depor Lev a Buenos Aires

Uno de los proyectos permanentes más significativos -y esperados por los alumnos- de quinto grado es el viaje a la ciudad de Buenos Aires.

Apenas arribaron a la capital de la República, comenzaron las actividades: City Tour por el centro con relevamiento del Obelisco, la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, entre otros sitios característicos. Más tarde, visitaron la sede de la AMIA, donde talmidim y morim fueron recibidos cálidamente por integrantes del Vaad Hajinuj Hakehilatí (Consejo de Educación Judía), para posteriormente dirigirse a las escuelas Martín Buber y Beth. En dichos centros educativos, nuestros niños se encontraron con sus pares y coetáneos, cuyas familias los alojaron como anfitrionas, de forma tal que cada uno de nuestros talmidim pernoctó en la vivienda de un compañerito de Buenos Aires.


Por la mañana del segundo día nuestros chicos, junto a sus nuevos amigos, concurrieron a la sede del club Náutico Hacoaj para compartir el ya clásico encuentro de camaradería deportivo y no competitivo denominado Depor Lev, una jornada recreativa con chicos de más de 2500 alumnos de las diferentes escuelas de la Red Escolar Judía de Argentina. Bajo un cielo despejado, Sol radiante y un clima de absoluta camaradería, los niños presentes jugaron partidos de Vóley, Fútbol y Handball, entre otros deportes.


La última jornada transcurrió con la visita al Polo Científico Tecnológico, un centro de gestión, producción y divulgación del conocimiento. Esta dependencia del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación cuenta con el Centro Cultural de la Ciencia, un espacio para fomentar la cultura científica en la sociedad a través de actividades innovadoras y experiencias interactivas. En ese espacio, los chicos de quinto grado pudieron aprender sobre ciencia y tecnología a partir de diversos y muy divertidos juegos, razonamientos matemáticos y experiencias de laboratorio.


Felicitamos a nuestros talmidim por su excelente comportamiento durante toda la travesía, por los muy significativos aprendizajes adquiridos y por los vínculos afectivos que supieron construir con sus javerim anfitriones y compañeros de otras escuelas, que sin dudas afianzarán y acrecentarán a lo largo de los años venideros.