Tercer grado, muy mezclado


“Y se mezcló, se mezcló, se mezcló; y hoy es así, así es hoy, la vida misma un verdadero salpicón”, enuncia parte del estribillo de una famosa canción de Hugo Midón. Y los chicos de tercer grado se acercaron al laboratorio de la escuela para comprobar que, al igual que en la canción referida, cuando ocurren transformaciones de la materia - tanto físicas como químicas- pueden producirse diferentes clases de mezclas.



En esta clase, con el propósito de que los alumnos complejicen el conocimiento de mezclas entre materiales líquidos y gaseosos, se focalizó la atención en las variables que deben tenerse en cuenta para obtener una espuma, a partir de una clara de huevo: el tiempo de agitación, el tipo de batido y la cantidad de espuma formada.



El recorrido didáctico comenzó con varios interrogantes (¿es mejor agitar o batir?; ¿la espuma contiene aire?) y las predicciones de los niños, continuando con la experimentación propiamente dicha (con batidora eléctrica incluida), para finalmente describir lo realizado y elaborar explicaciones sencillas sobre las relaciones observadas.




Así, de manera activa y muy entretenida, los alumnos de tercero indagaron acerca de uno de los secretos de la cocina, explicado desde las nociones básicas de la química de las mezclas.