La escuela homenajeó a sus docentes

La docencia, como sabemos, es mucho más que una vocación. Ser maestro es una profesión que se ejerce a modo de servicio al prójimo, como un acto de amor. Ya adultos, aun recordamos con afecto a educadores que nos enseñaron mucho más que el abecedario y a sumar y restar; los evocamos como verdaderos ejemplos de transmisión de saberes y de valores. Por ello, el día del maestro es una jornada muy especial para el ámbito educativo.


La Escuela Primaria realizó un emotivo acto resignificando la noble tarea de los educadores de la Patria y haciendo referencia a labor educativa como una construcción permanente. Luego de ingreso de los abanderados y entonación de los Himnos, se hizo presente Yael Germán, ex alumna del nivel –actualmente en la secundaria- que evocó algunas de sus vivencias en la primaria.



A continuación se leyó un hermoso poema en homenaje a los maestros. El evento finalizó con la entrega a cada uno de los morim, de un “diploma” certificante de sus condiciones excepcionales para la práctica docente, entre otras: esperar a los alumnos con una sonrisa, creer en su éxito futuro, enseñar con paciencia y alegría, saber escuchar, valorar los logros de los estudiantes.


La Secundaria, al igual que la Primaria, organizó una ceremonia formal. Las palabras iniciales focalizaron en la importancia del rol docente en esta época de tantos cambios, y en la figura –controvertida por cierto- de Domingo Faustino Sarmiento. Se recordó el nombre y la trayectoria de grandes educadores de todos los tiempos, como Janusz Korczak, Luis Iglesias, Olga Cossetini, Juana Manso, María Saleme, Carlos Fuentealba, Sandra Calamano y Philippe Merieu.


Para concluir, se proyectaron videos que presentaron emotivos -y muy aplaudidos- testimonios de varios profesores del nivel, respondiendo al interrogante que define la elección de esta profesión: ¿Por qué quisiste ser docente?