Teshuvá, Tefilá y Tzedaká en la primaria

El mes de Elul es especial, no sólo por ser el último del calendario hebreo sino porque su llegada nos invita a cumplir con más énfasis tres mitzvot: Teshuvá, Tefilá y Tzedaká.


Reflexionar acerca de nuestras acciones, arrepentirnos de aquellas que reconocemos como erradas, proponernos cambiarlas en el futuro; todo esto incluye la Teshuvá. Cada mañana en la escuela primaria, cuando nos encontramos para izar las banderas, comentamos la importancia de estas acciones mientras escuchamos el sonido del Shofar, sonido ancestral que nos convoca al cambio y al progreso para el año que está por comenzar.


Los días miércoles, durante este mes, los alumnos de cuarto, quinto y sexto grado se reúnen en torno a una Tefilá en el Beit Midrash Ierushalaim. Guiados por el Moré Guily y acompañados por sus docentes, recitan Slijot y aprenden sobre la importancia del perdón; de saber pedirlo cuando nos equivocamos y aceptarlo cuando nos lo pide quien nos ha lastimado.


La Tzedaká, profunda y compleja palabra de la lengua de nuestro pueblo, incluye en su significado a la justicia social. Ponerla en práctica nos da la posibilidad de hacer nuestro aporte para que el mundo sea un lugar mejor y para que las personas que lo habitamos lo hagamos con mayor bienestar. Los alumnos de sexto grado toman estas ideas y las llevan a la acción a través del “Mifal Tzedaká” recaudando útiles escolares y juguetes para llevar a una escuela municipal con cuyos alumnos compartirán una mañana de juegos y alegría.


La Teshuvá, la Tefilá y la Tzedaká, entonces, nos enlazan con nuestras milenarias costumbres, nos reúnen en actividades presentes y tienden puentes hacia un futuro mejor.