La escuela es la patria

El término patria incluye diversos sentidos: el país que nos vio nacer, la infancia, la familia, el barrio y, por supuesto, la escuela. Los tres niveles de nuestro colegio Israelita celebraron, precisamente, el Día de la Patria, evocando la conformación en el Cabildo de Buenos Aires del primer gobierno criollo, el 25 de mayo de 1810.


Con el ingreso de las banderas de ceremonia y la entonación de los himnos dio comienzo el acto formal en la secundaria, íntegramente conducido y representado por alumnos de segundo y cuarto año. El consabido discurso y un novedoso video sobre hipotéticas comunicaciones entre nuestros próceres si hacia 1810 hubieran existido los teléfonos celulares y el watss app, otorgaron el contenido, siempre renovado por los vínculos con la actualidad, de la gesta libertadora. La sección cultural, muy aplaudida, se nutrió de varias payadas criollas y la entonación de la canción “En el país de la libertad”, de León Gieco.


El Gan, con una propuesta más distendida y lúdica, pero no por ello de menor sentido patrio que el resto de los niveles de la escuela, se centró en recuperar juegos tradicionales como la rayuela, el sapo, ponerle la cola al burro y la elaboración y juego con baleros. Como en toda celebración del Jardín, no faltó la comida, en este caso bien criolla: criollitos con dulce de leche y arroz con leche. Para finalizar la jornada, los niños y sus morim se animaron a bailar en rondas con gustito a chacarera y música folklórica.


La primaria, por su parte, también comenzó su acto con el ingreso de banderas y entonación de los himnos, para dar paso a un emotivo discurso, que homenajeó a todos aquellos lucharon por nuestra América: aborígenes, negros, gauchos, criollos y mestizos.


A continuación, los alumnos de segundo y tercer grado realizaron una muy aplaudida presentación, a partir de una extensa línea del tiempo, que comenzaba con los primeros habitantes aborígenes del territorio argentino, antes de la llegada de los invasores europeos, sus hábitos, costumbres y producciones. Los “nativos” bailaron, con mucha simpatía, una coreografía grupal. Pero la etapa idílica de América finalizó cuando llegaron los españoles, embarcados en tres carabelas, buscando tesoros y fortunas, intentando conquistar, evangelizar y colonizar lo que para ellos era el nuevo mundo.


La línea continuó con el tiempo de la Colonia y sus pobladores, divididos en estratos sociales: aristócratas, plebe y esclavos. Para ilustrar la época, los “caballeros” y las “damas” de tercer grado bailaron un clásico minué.


Finalmente, la línea se detuvo en los tiempos de la Revolución y las costumbres del pueblo. Por ello los chicos de segundo grado bailaron un muy divertido carnavalito, y luego sus compañeritos de tercero deleitaron a los presentes con “El candombe del 25 de Mayo”.