La escuela homenajeó a los maestros en su día

Como sabemos, “maestros” en hebreo se dice morim, mientras que “padres” se nombra como horim. Esta similitud en la grafía y vocalización del término, también lo es en cuanto a los roles que cumplen ambos: habitualmente se dice que los padres son los primeros maestros, pero los maestros resultan asimismo los segundos padres. Por estas razones, el once de septiembre de cada año es una fecha muy especial, en la cual toda la escuela agasaja a sus queridos maestros y profesores.



El acto en la primaria estuvo a cargo de los alumnos de cuarto y sexto grado, quienes homenajearon a sus morim regalándoles una hermosa canción al ritmo de una música de moda. A continuación, los chicos, en el rol de precoces docentes, les prepararon muy divertidos juegos en postas, para el regocijo de sus maestros.


En similar tono, los estudiantes de la orientación Economía y Administración organizaron el acto de la secundaria, en el que se mostró una filmación con frases de los alumnos, rescatando la importancia de los maestros en su vida. En sintonía con lo que se afirma en el comienzo de esta nota, hubo referencias a que “los profesores son como los padres“. Finalmente, se entonó la canción Los Maestros, de León Gieco.


Los festejos concluyeron con el agasajo realizado por la Comisión Directiva del CUI, el Consejo Escolar y el Equipo Directivo de los tres niveles de la escuela, al término de la jornada del viernes ocho de septiembre, en la que se reunió el personal docente y no docente de la institución. Se recibió el saludo del presidente del Consejo Escolar, doctor Claudio Dubersarsky, quien destacó la significativa tarea realizada por los docentes de nuestra escuela y felicitó a los mismos en nombre del Centro Unión Israelita. Luego de compartir un muy rico almuerzo, los docentes participaron de actividades lúdicas, entre ellas un concurso de canciones al estilo “karaoke”, conducido por una profesora muy simpática, caracterizada como cubana, a más de un honorable y distendido jurado. La jornada finalizó entre bailes, alegría y un presente recibido por cada docente, con la leyenda (escrita en castellano, hebreo e inglés) que sintetizó el espíritu del encuentro:“Feliz día del maestro”.