Quinto grado en la Miramar cordobesa

Sabemos que el Mar Muerto es único en el mundo por sus características tan particulares. Sin embargo, en Córdoba tenemos un lugar conocido como Mar Chiquita, que nos trae muchas reminiscencias del espejo de agua salada de Israel.


Los alumnos de quinto grado viajaron a conocer esa inmensa laguna, ubicada hacia el noreste de nuestra provincia, y en cuya costa sur se estableció la ciudad de Miramar de Ansenuza.


La jornada de aprendizaje, bajo un clima un tanto inhóspito por lo destemplado, resultó muy enriquecedora por las actividades realizadas y la gran cantidad de información que los chicos pudieron registrar en sus diarios de viaje.


En el Museo de Ciencias Naturales conocieron la gran cantidad de especies animales y vegetales que habitan la región, como el típico flamenco rosado, y los grandes habitantes de la era cuaternaria, como el ya extinguido gliptodonte.


La historia de la localidad, sus inundaciones y los cambios en el tamaño de la laguna a lo largo de los años, fueron temas por los cuales los chicos se interesaron en la visita al Museo Fotográfico.


Luego de un almuerzo en la playa, los alumnos y docentes disfrutaron de un paseo en lancha colectiva, con relevamiento de aves, edificios y algunas ruinas muy significativas para los miramarenses.


Los guías y maestras disiparon casi todos los interrogantes; pero como los chicos no estaban muy convencidos acerca de cuánta sal contiene el agua de la laguna, tomaron varias muestras de ella, que analizaremos en nuestro laboratorio de Ciencias Naturales.