La hora de CREAR...


El lunes 4 de julio fue un día inolvidable para el Colegio Israelita Gral. San Martín. Como en cada año, los alumnos del Gan Ierushalaim y del Nivel Primario pudieron exponer sus trabajos del primer semestre para todas las familias de nuestra Kehilá. Pero esta vez, un condimento especial se añadió a la muestra: el Bicentenario de la Independencia de nuestro país, temática que estuvo presente durante todo el desarrollo de C.R.E.A.R. 2016.

Un pequeño acto, encabezado por las directoras de cada nivel, Miriam Szafran y Daniela Mangupli, marcó el inicio de una tarde muy especial. Con canto y música a cargo de alumnos del primario (e instrumentos ejecutados por alumnos del nivel secundario), un baile muy alegre en el que participaron todos los estudiantes, y la entonación del Himno Nacional Argentino – mientras una bandera gigante se elevaba en medio del salón – la jornada empezó, y todos los curiosos visitantes comenzaron a encaminarse hacia las exposiciones.


A partir de allí, todo fue magia y emociones. Cada kitá logró transportar a sus invitados hacia la esencia de lo que se exponía, mediante sonidos, colores, elementos, espacios de interacción, y las sonrisas interminables de cada niño, inmersos en una fiesta de esas que son inolvidables, orgullosos de mostrar cada trabajo a sus padres.



Entre salas, salitas y salones, las opciones fueron variadas y originales: se podían apreciar obras de arte de Pablo Picasso o Leonardo Da Vinci, y desde allí saltar a 200 años de viajes y aventuras, relatados en primera persona por los alumnos; pero también pudimos observar excelentes planos de la escuela, confeccionados por los chicos, aprender palabras en hebreo, y ser sorprendidos por fantásticos muñecos artesanales, que parecían sacados de los cuentos más maravillosos. Desde Argentina, podíamos iniciar un viaje didáctico a través del resto de los países continentales, pero también tuvimos la opción de quedarnos en nuestra tierra, y aprender más sobre nuestro pasado. Una kitá expuso de una manera muy original “La creación del mundo”, mientras que otra mostró unas preciosas maquetas a escala hechas durante las jornadas de aprendizaje. Instrumentos musicales fabricados en clase hacían desear que llegara la música, pero con tan solo caminar unos pasos, el deseo se volvía realidad: en una de las kitot del gan, una gran ronda de canciones hizo cantar y bailar a padres y alumnos. Adentrándonos en los pasillos del jardín de infantes, las sorpresas no cesaban: los chicos fabricaron vestimentas de nuestra época colonial, nos hicieron degustar las comidas argentinas más típicas, nos permitieron conocer las costumbres emblemáticas de nuestra historia, y hasta nos presentaron “La Voz del Bicentenario”, un diario único en su género. Pero también dedicaron un sector a la salud, para enseñar a los visitantes acerca de una alimentación sana, y los cuidados más importantes para el organismo. Durante toda la muestra, en cada kitá aprecía sorpresivamente el conjunto de instrumentos folklóricos que abrió el acto inicial, para deleitar a los presentes con alguna copla o algún “aro” entretenido y original. Los homenajes a nuestra patria continuaron presentes en cada espacio de la jornada.



Fue una tarde hermosa, colmada de sensaciones y vivencias que se convierten en enseñanzas y aprendizaje. Porque C.R.E.A.R. es eso: un espacio para conocer, pero también para comprender; es el momento en que los padres pueden aprender de sus hijos, y emocionarse por su progreso en el camino de la enseñanza.


200 años pasaron desde la proclamación de nuestra independencia, y nuestros alumnos dedicaron una jornada a estos festejos tan importantes. Familias de nuestra Kehilá, estén preparados, la hora de CREAR recién ha comenzado...

Compartimos algunos testimonios de la muestra


Gabriel Laniado (6º grado):“Nosotros en Ciencias Naturales hicimos circuitos eléctricos en autos y trenes: conectamos cables con pilas y baterías: funcionan muchos de ellos.Además, cada grupo investigó acerca de la historia, música, comida, cultura. Investigamos sobre México, Colombia, Brasil, Costa Rica y Perú.Yo expuse acerca de las comidas típicas de cada país. Cociné en casa arroz con leche, con la ayuda de mi mamá.”


Facundo Volodarsky (2º grado): “Mi kitá hizo muchas cosas lindas. Vestimos a un muñeco llamado JUSHI. Yo lo hice de color rojo y un poco de azul. Le puse: einaim (ojos), naalei sport (zapatillas) y jultzá (remera).Quería disfrazarme también de gaucho, pero finalmente lo hice de policía.”


Sabrina Hocsman (4º grado): “Lo que más me gusto de CREAR fue que trabajamos mucho y nos esforzamos para hacer todas las producciones, y salió muy lindo. En la parte de Castellano hicimos unos juegos matemáticos con fichas y cartas, practicando las multiplicaciones y las sumas; ahí jugamos con la familia. Además, mostramos el “diario del viajero”, que era un cuaderno donde anotamos cosas de nuestros dos viajes de este año: al Cerro Colorado y a Rosario para prometer a la bandera. Y por último, en el área judaica hicimos un “Beit Hakneset de kitá dalet” con los elementos del templo como esculturas.”



Gustavo Kantor, papá de Milena (6º grado): “Gran entusiasmo de todos los chicos por querer compartir con sus familias todo su trabajo y esfuerzo. Pude ver tranquilo la labor realizada por los alumnos de sexto grado: gran variedad de temas desarrollados y muy creativos los autos, los aviones hechos de material reciclados. Felicitaciones a todos, al cuerpo de morim y a los alumnos.”

Rosana Felsztyna, mamá de Gabriel (4º grado): “Particularmente, este año encontré la muestra más sencilla que otros años, pero con un contenido más grande y profundo.Me gustó mucho la apertura, donde se visualiza a todos los alumnos juntos: Primario y Gan, generando una gran energía. Y especialmente en cuarto grado, donde estuve, me gustó el video con muchas fotos de los viajes y actividades que hicieron en el primer semestre. También las historias de su vida que escribieron los chicos.”

Paola Garbach, mamá de Eliel (1º grado): “CREAR fue, para mí, un momento en el que pude encontrarme con la Escuela y nuestro hijo, desde un lugar diferente y novedoso. La emoción fue doble: Eliel disfrutando a PLENO del espacio y yo, por mi parte, uniendo un puente con él y sus abuelos.Gracias a la Escuela por darnos esta oportunidad.”