Embanderados, en el bicentenario

Tres días intensos de disfrute y aprendizaje experimentaron en Rosario cuarenta y tres alumnos de cuarto grado del Colegio San Martín, en el marco de la promesa a la insignia patria en el Monumento a la Bandera.


Saliendo bien temprano por la madrugada del martes 14 de junio, con el “libro del viajero” en mano, partimos hacia la ciudad rosarina una delegación de 51 cordobeses, entusiasmados con la idea del proyecto “Embanderados” que reúne a once instituciones de la red escolar judía del país (más de 450 alumnos en total).

El primer destino del viaje fue la localidad de San Lorenzo. Allí recorrimos el “Campo de la Gloria”, lugar donde se libró la batalla del ejército granaderos a caballo contra los realistas hace 200 años. Visitamos el Museo Sanmartiniano y el convento de aquella ciudad, siendo recibidos por un granadero que nos contó en voz propia el significado de su uniforme y los elementos que forman parte del mismo.

Por la noche, disfrutamos de la presentación de las delegaciones participante, y divididos por remeras de diferentes colores, los chicos jugaron en una gran kermese, con más de quince propuestas lúdicas y recreativas para conocerse con los pares y divertirse.


El segundo día fue aún más emotivo. Comenzamos realizando un paseo por la Kehilá de Rosario, donde nos recibió Pablo Iugt, el rabino de aquella comunidad, quien nos dio la bienvenida y compartió algunas reflexiones con respecto a lo que significa según la tradición judía realizar una promesa de lealtad. Luego, participamos de un parque de juegos llamado “Isla de los inventos”, donde los alumnos jugaron y se recrearon enérgicamente: algunos optaron el “cuarto de los sentidos”, otros decidieron liberarse de sus temores en el “registro de los miedos”, algunos “repararon corazones” con instrumentos metálicos, hasta hubo algunos que decidieron escribir versos y poemas en la arena; eran tan variadas e interesantes las propuestas que el tiempo que teníamos disponible no fue suficiente para poder descubrirlas a todas. Aun así, lo que continuaba era igual de sorprendente: la promesa de lealtad a la Bandera en el Monumento.


El acto se llevó a cabo en el Salón de las Banderas y estuvo a cargo del Secretario de General de la ciudad, Pablo Javkin. Los abanderados de nuestra institución fueron: Guillermo Pernichi, Eitan Szwarc y Ana Roldán Elijis. Al tratarse del año del bicentenario de la declaración de la Independencia, el Monumento Nacional a la Bandera estuvo preparado para una experiencia sensacional: la “Fiesta de Pueblos”; los talmidim disfrutaron de la música de la banda KEF y se sacaron una foto gigante en la explanada.

El tercer y último día, los participantes disfrutaron de una jornada deportiva y artística en la quinta de Funes, acompañados por los morim y profesores de educación física de los diferentes colegios. Antes de partir, se encabezó un acto de cierre, dirigido por Daniel Lichtenstein, vicedirector de Bet El y organizador del proyecto, agradeciendo a todos los alumnos por participar de un año más de este evento que permite profundizar contenidos, establecer vínculos y propiciar un espacio de intercambio social y cultural con otros chicos.


Compartimos algunos de los testimonios de nuestros “embanderados 2016”:


Joaquín: Lo que más me gustó fue prometer lealtad a la bandera. Fue en un lugar donde había un monumento de 70 metros y muchas esculturas de piedra; en el salón de la promesa estaban exhibidas un montón de banderas de América, que fueron donadas por distintos países. Además me gustó mucho jugar en la Isla de los Inventos.


Vicky: Me hice amigos de Bet-el, me gustó mucho porque fue muy especial y la pasamos muy bien. Lo que más me gustó fue prometer la bandera, los juegos de la kermese y las actividades especiales.


Eze: ¡Estuvo genial! Me gustó mucho la isla de los inventos. Allí hice muñecos de papel y manualidades con muchos materiales.


Guille: Me gustó mucho el viaje a Rosario. El monumento a la bandera era MUY alto. Aprendí muchas canciones e hicimos hinchada por Córdoba. Me dio mucha emoción ser abanderado.


Caro: A los que vienen el año que viene, les diría que no traigan mucha ropa, porque no usas tanta.


Delfi: Me encantó el viaje. Me gustó bailar en la fiesta temática y el recital en el monumento.


Mati: La pasé muy bien, me quería quedar más días en Rosario. Jugué en la Isla de los Inventos y conocí muchos chicos nuevos.


Vale: La pasé muy bien. Me conocí con Celeste, del Colegio Yoná de Buenos Aires, con quien compartimos cartas a través de un proyecto con nuestro cole. Les recomiendo a los que vienen el año que viene que no lloren porque extrañan a sus papás, porque la van a pasar bien sí o sí.