Ischilín: conociendo otras realidades

En el marco del proyecto del área de Ciencias Sociales “¿Cómo es mi escuela?”, tercer grado viajó a Ischilín, una localidad de Córdoba ubicada a 120 km de la capital, para conocer a los alumnos que asisten a la escuelita rural allí ubicada.

Desde el cerro

Mi escuela está en la falda de un cerro,

lejos del campito que mi padre cultiva.

El techo es de cañas y tiene encima pasto retorcido y seco.

También hay dos corrales de piedra: uno grande para encerrar a

las cabras de noche y otro más chico para guardar forraje.

La escuela tiene una pieza, en la que todos estudiamos.

Es bastante abrigada en invierno y fresca en verano.

(La gente y sus lugares, libros del Quirquincho)


La primera parte de la unidad comenzó con el reconocimiento de nuestra escuela, teniendo en cuenta diversas perspectivas: la ubicación geográfica (empleando planos con calles y coordenada); los medios de transportes en que los alumnos llegan por la mañana; la observación a través del Google Earth de los negocios y edificios aledaños.

Luego, formulamos algunos interrogantes: ¿Todas las escuelas son iguales? ¿Cómo serán aquellas escuelas que no se encuentran en la ciudad?

A través de algunas imágenes y videos de escuelas rurales, comenzamos a construir semejanzas y diferencias con nuestro colegio, identificando las características diferenciales con otras escuelas primarias.


Mas la investigación y el trabajo no culminaron allí: gracias a la coordinación del equipo directivo y docente, se logró gestionar la visita a una escuelita de la localidad de Ischilín, que cuenta con un total de 17 alumnos de diferentes edades. Todos comparten la misma aula donde estudian y aprenden, acompañados por una única maestra.


Con el cuaderno de bitácora, los alumnos de tercer grado comenzaron a registrar el viaje a Ischilín acompañados por sus morim y un grupo de padres. Al llegar fueron recibidos por la maestra y sus alumnos con mucha felicidad y alegría de poder ser los anfitriones.


¿Saben con qué se encontraron? Con muchas cosas similares a las que tenemos en nuestra escuela: ambas izan la bandera de Argentina para dar inicio a la jornada escolar entonando canciones patrias; ambas cuentan con una biblioteca con libros que te invitan a sumarte a aventuras de fantasía; ambas tienen un playón de juegos donde los chicos corren y juegan en los recreos; en ambas hay aulas con pizarrones, tizas y lápices de colores.


Nuestros alumnos disfrutaron del encuentro, del intercambio con sus pares y de la posibilidad de conocer otras realidades, diferentes a las que viven día a día en la escuela de la ciudad.



También, gracias a la ayuda brindada por las familias de tercer grado, llevamos ropa de abrigo y de cama para entregar a las familias de la localidad, como agradecimiento por la hospitalidad que nos brindaron.¡Felicitamos a todos los viajeros por la magnífica experiencia que tuvieron!