¿Lobo estás?

¿Cuántos de nosotros habremos cantado en ronda “Juguemos en el bosque, mientras el lobo no está”? Seguramente la mayoría..


Los alumnitos del Gan Ierushalaim también disfrutan de ese histórico canto, jugando con sus docentes y amigos, pero con algunas modificaciones en la escenografía. Junto a las morot de plástica, diseñaron una gran casa de cartón para que el lobo pueda descansar, utilizando témperas de colores, fibrones y crayones para decorarla.


Los chicos pintaron los techos, la puerta, ventanas y paredes, con mucha fantasía y picardía, tratando de no hablar muy alto, no vaya a ser que el lobo se despierte…