¡Ajat, Shtaim, Shalosh.. a mover nuestro rosh!

Recibimos en el Colegio al gran músico y moré Ariel Rozen, con quien compartimos grandes momentos de baile, canto y enseñanzas junto con los talmidim y morim.


Los morim se capacitan


Domingo por la mañana, mate, mesa de café y cosas ricas preparadas por los morim ¿La ocasión? Una jornada de formación docente junto a Ariel, un gran artista que viajó desde Buenos Aires a través del programa Rikmá, de Vaad Kehilot, AMIA.

En total fueron cuatro horas de canciones, movimiento y música, relacionadas con Jaguim del calendario judío y de la enseñanza del idioma hebreo. Participaron 17 docentes del área judaica de la institución: se animaron a cantar, hacer coreografías, improvisar ritmos y mover el cuerpo al ritmo de shirim conocidos como el Hocky Pocky y Heveinu Shalom Aleijem.

El lunes al mediodía fue el turno de las morot del Gan. Todo el tzevet estuvo presente para ampliar el repertorio de shirim vinculados a las actividades del día a día del Gan: izar la bandera, lavarse las manos, comer la merienda, despedidas y bienvenidas, entre otras.


Los chicos también lo disfrutaron


Aprovechando la visita, Ariel estuvo presente en el acto de inicio de jornada del Gan Ierushalaim y en las horas del área judaica del Primario.


Con los más pequeños, Ariel interpretó siete shirim, cantando y bailando junto a los chicos. Primero se presentó con el shir “Boker Ieladim, Boker Tov”, luego recorrimos el salón en trencito con el shir “Hine aRakevet”, movimos nuestros cuerpos con “Rock haGuf” y bailamos otras canciones en hebreo, súper divertidas y alegres.


En el primario Ariel tocó en el órgano canciones típicas de Shabbat y de Pesaj, el próximo Jag que vivenciaremos con los talmidim. Además, jugamos con los adjetivos opuestos a través de la canción “Tamid Nishar Ani” y nos emocionamos entonando canciones de nuestra tradición judía.


Agradecemos al Centro Unión Israelita y al Vaad Hakehilot por gestionar y facilitar la visita de Ariel a nuestra institución, ya que la música, el canto y el baile son pilares fundamentales para la construcción de una identidad judaica significativa.