Nuestra experiencia de ser embajadores de Israel

Viajar es uno de las mayores fuentes de satisfacción, de cambio y de crecimiento que existen. La recompensa y el lujo más grande de viajar es, cada día, poder experimentar cosas como si fuera la primera vez. En el marco del Proyecto Jail los alumnos de 4º año de nuestra institución tuvieron la posibilidad de participar de un viaje a Israel, llamado “Shagrirei Israel- Embajadores de Israel”.



Veinte alumnos de nuestra institución educativa compartieron junto a otros jóvenes de Buenos Aires, Bahía Blanca, Tucumán y Rosario, durante diez días intensos, diferentes, mágicos. Disfrutaron de la comida típica israelí, de excursiones a museos históricos, militares y culturales del país. Vivieron una noche especial junto a beduinos en el Neguev, y disfrutaron de paseos por Jerusalén, Tel Aviv, Haifa, Kibutzim, Holon y otras ciudades más.


Los alumnos tuvieron experiencias maravillosas, a pesar del intenso frío del invierno israelí; se despertaban temprano para comenzar el día y se recostaban “pasadita” la medianoche.

¿Qué mejor poder leer el testimonio de algunos de ellos, los protagonistas de este viaje? Les preguntamos qué fue lo que más les gustó del plan y que recomendación les darían a la próxima camada de embajadores de Israel. Compartimos con ustedes sus experiencias acompañadas por simpáticas fotos.


“La verdad que fue una experiencia única porque pudimos finalmente conocer ese país del cual tanto nos hablaban en el colegio, club y hasta en nuestras casas. Lo que más me maravilló fue estar en un país el cual se puede recorrer de norte a sur en sólo 4 horas y que tenga tanta variedad de paisajes. Nosotros nos subíamos al ómnibus y en media hora estábamos en el medio del desierto. Una hora y media de viaje después, estábamos en la playa, luego en una ciudad completamente moderna y con un alto nivel tecnológico. La diversidad de paisajes en Israel es única.


Me gustaría decirle a la próxima camada que vaya a Israel que se lleven mucho abrigo (jajaja) y disfruten hasta el más mínimo detalle. Desde la comida típica (por más que sea picante a veces) hasta el conocimiento que los guías les brinden. La mayoría de los adultos allí presenciaron algunas de las tantas historias que nos cuentan en el colegio, así que aprovechen sus historias particulares también porque los van a ayudar a entender aún más a nuestro pueblo judío”.


Daniela Orschanski



“Fue una experiencia muy emotiva. Fue la primera vez que viajé a Israel y viajar con mis compañeros y gente que quiero mucho lo hace más hermoso y divertido y eso sólo pasa con el programa Jail. Hace que este viaje sea único e inigualable.

Lo que más me maravilló de Israel fue el Kotel. La verdad que haber estado ahí fue muy emocionante, sentís sensaciones y una vibra muy fuerte, no se puede explicar con palabras. Simplemente estás al frente de toda la historia que te vienen contando desde chiquita, y eso creo que también genera gran parte de la emoción que sentís cuando estás ahí.

Mi consejo para los próximos sería que disfruten al máximo esos días que están en Israel con sus amigos, porque esta experiencia no vuelve. Hay otras oportunidades para viajar Israel, pero nunca va a haber una como ésta. Escuchen todo, observen todo, porque nada es igual a Israel, nada nunca va a ser ni parecido. Cuando se termina te das cuenta de cuánto vas a extrañar y te dan ganas de llorar como a mi en este momento. Disfruten al máximo Israel, porque cuando estas ahí es como estar en casa”


Ingrid Traktman


“Me encantó Jail, fue un muy buen viaje. Aprendí muchísimo sobre Israel, su cultura, costumbres, la vida diaria de las personas y su historia. Nos hicimos un grupo muy grande de compañeros, ya era amigo de varios de ellos por los Majanot; y este viaje ayudó mucho en fortalecer nuestros vínculos.

Mi consejo para los chicos que están hoy en 4º año es que estudien, que le pongan ganas para poder participar de este viaje, ya que sin dudas que vale mucho la pena”.


Uri Jarovsky





“A mi personalmente lo que más me gustó de Israel, es que no te sentís extranjero, es como tu hogar y también te sentís muy a gusto con la gente que te rodea. La experiencia fue buenísima, los paseos muy interesantes y divertidos. Tuvimos un grupo muy lindo porque todos nos conocíamos anteriormente. Somos un grupo muy unido y era imposible pasarla mal todos juntos, además nuestros Madrijim eran unos genios. A los chicos que viajan a Israel el año que viene, me gustaría decirles que es una de las mejores experiencias que van a vivir como grupo, ya que se van a unir muchísimo y la confianza entre todos va a crecer. Mi consejo es que vayan con la mente abierta y que se dejen llevar porque de esta forma, el viaje es mucho mas divertido y se disfruta más”.


Melina Konigheim


“Este viaje fue único, ya que tuve la posibilidad de conocer la historia de nuestro pueblo y lugares muy sagrados acompañado por mis amigos. Fue una experiencia inolvidable poder viajar a Israel, porque esta fue mi primera vez ahí. Me gustó mucho lo ordenado y seguro que es el país. Además me encantó conocer lugares de los que todos me hablaron siempre como el Kotel o el mar muerto. Disfruté de conocer Jerusalén, Tel Aviv, Haifa y todos los lugares que pude recorrer.

El viaje no hubiera sido lo mismo si no iba con mis amigos. A esto se le sumó la posibilidad de reencontrarme con amigos de otras provincias que no veía hace mucho y conocer gente nueva (no sólo de Argentina, sino también de otros países. La verdad es que me divertí muchísimo con ellos, lo disfruté un montón”.


Nicolás Atelman