De paseo por el shtetl: 6º año en Moisés Ville

Dice la canción de Mati Caspi: “Dvarim she’roim mi’sham, lo roim mi’kan” –las cosas que se ven desde allá, no se ven desde acá.

El gran desafío es siempre darles volumen, cuerpo y alma a los negros caracteres de los libros de historia; en este caso, la historia de la inmigración judía en la Argentina que estudian los alumnos de 6º año.

Como un legado que se llevan en su valija al llegar a la última estación del secundario, los chicos de nuestra promoción 2015 aprendieron en clase acerca de las raíces de la comunidad judía argentina, conocieron fechas y nombres (1889, Wesser, Goldman), hitos y tristezas (la JCA del Baron Hirsch, la epidemia de los niños), instituciones y personajes (Kadima, Seminario Iosef Draznin, Loewenthal). Y estuvieron allí. Durante casi tres días respiraron el aire de un Kabalat Shabat en la remozada Sinagoga “Brenner”; pasearon por la plaza San Martín; aprendieron en el Museo de la Colonización, degustaron leikaj, strudel y kamish; vieron la Estación Palacios y compartieron historias y anécdotas con varias familias del pueblo en el shil y en sus hogares.

Acompañados por la Mora Roxana Abovsky y el More Guily Seiferheld, moisesvillenses de pura cepa, los chicos se emocionaron y se divirtieron, respiraron la historia y el presente, se unieron como grupo. Al decir de los mismos alumnos, circuló entre ellos la admiración por lo que fue y lo que se mantiene, un dejo de tristeza por lo que ya no hay y mucho compromiso con la continuidad.

Por lo intenso de la experiencia y lo significativo del aprendizaje, como escuela decimos: “tarea cumplida”, y agradecemos la calidez de la gente de Moisés Ville por recibirnos y ayudarnos a hacer más profunda esta experiencia inolvidable. Porque no es lo mismo leerlo que sentirlo. Porque aquello que se ve (y se vive) allí, no se ve desde aquí.