Aprendiendo Matemática en 1° año

¿Cuánto le toca a cada uno si queremos repartir 0 pesos entre cinco personas?; ¿Y si quisiéramos repartir 5 pesos entre 0 personas?

Los citados son ejemplos de los tipos de problemas con los que se enfrentan los alumnos de primer año. Y a continuación cabe otra pregunta: ¿cómo interviene el docente para ayudar a su resolución?

Aunque resulte paradójico, el profesor no entrega las respuestas, sino que plantea las situaciones para que, por medio de un debate grupal, se intercambien ideas e intenten posibles caminos de solución, partiendo de los conocimientos que ya dominan, de clases anteriores y/o de la escuela primaria.

Luego de discutir y compartir hipótesis y razonamientos lógicos, el docente les acerca la teoría que fundamenta la solución acertada, reconociendo que hubo varios caminos correctos para arribar a la misma solución.

La matemática de primer año establece los cimientos que les permitirán a los estudiantes construir y profundizar los contenidos de toda la escolaridad secundaria en ésta y otras asignaturas, como física y química.

Como en los ejemplos, hacer matemática es ir articulando cuestiones de la vida diaria que se entrecruzan y se relacionan permanentemente. Cuando planteamos un problema, el alumno pone en juego todos los conocimientos que dispone en la búsqueda de la resolución del enigma.

Es tarea del docente en este espacio curricular, acompañar a los estudiantes en sus procesos de desarrollo, mostrándoles que cada operación matemática, aunque compleja, tiene su base en una vivencia cotidiana. Estos aprendizajes, además, les permitirán enfrentar los caminos futuros con lógica y racionalidad, ingresando de manera entretenida al juego de la cultura matemática.